La crisis neoliberal de 2001 en Argentina se expresó de diferentes maneras en la periferia del país. En la provincia de Misiones se registró un evento de gran relevancia, desde el ámbito agrario: los «Tractorazos».
Fue una manifestación masiva protagonizada por productores locales que captó la atención tanto a nivel provincial como nacional debido a la singular modalidad del reclamo: las familias se movilizaron por el espacio público -primero en rutas y luego frente a la Casa de Gobierno en Posadas- a bordo de sus maquinarias agrícolas.
El pasado 18 de noviembre Hugo Sand, dirigente de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM), asistió como invitado especial al tercer encuentro del Curso de formación técnica y reflexión histórica “Comunicación popular y luchas agrarias e indígenas en Misiones”, que se desarrolla en la localidad de El Soberbio a través de un proyecto de extensión de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones, en conjunto con el Movimiento Agrario de Misiones (MAM).
Dos décadas atras, Sand fue uno de los líderes rurales que encabezó las masivas movilizaciones de productores en reclamo de mejores precios para la yerba mate y mayor regulación estatal de la actividad.
En el marco del curso, comenzó su alocución de una manera singular: con una versión propia de la leyenda de «Yarí», que narra el origen de la yerba mate.
Luego, trazó un recorrido histórico, desde una postura crítica, sobre los diferentes momentos de esta actividad económica, desde la época colonial-jesuítica hasta la actualidad.
Sand sostuvo que el Tractorazo, que tuvo lugar en diferentes puntos estratégicos de la provincia, fue una expresión contundente de la preocupación de los agricultores por diversas cuestiones que afectan directamente a sus actividades y sustento.
Destacó que el reclamo estuvo centrado en la yerba mate, actividad en ese momento desregulada por el corrimiento del Estado en la década de 1990. Por ello, se solicitaba la creación del Instituto de la Yerba Mate y un mercado consignatario, que garantizara precios justos y condiciones dignas de producción.
Otro punto central de la protesta fue la demanda de una mayor infraestructura y servicios en las zonas rurales. Los agricultores reclamaban una mejora en las condiciones de las rutas y caminos que conectan las zonas de producción con los centros urbanos. Esta solicitud se fundamentaba en la necesidad de optimizar la logística y reducir los costos operativos, elementos esenciales para un óptimo trabajo del sector agrario.
Para Sand, el Tractorazo no solo fue un acto de protesta, sino también una oportunidad para que los agricultores compartieran sus experiencias y desafíos. La solidaridad entre los participantes fue evidente, consolidando un frente común en busca de soluciones y mejoras para el sector agrario en Misiones.
En respuesta a esta movilización, las autoridades gubernamentales han manifestado su disposición al diálogo y la búsqueda de soluciones concertadas, que se materializó en 2002 con el anuncio de la creación del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Sin embargo, dijo el dirigente agrario, la complejidad de los problemas planteados y la insuficiente respuesta del Estado no garantizaron las soluciones esperadas y las expectativas se vieron frustradas.
En conclusión, el Tractorazo en la provincia de Misiones ha puesto de manifiesto las tensiones y desafíos que enfrenta el sector yerbatero en Misiones. Esta movilización no solo fue un llamado de atención a las autoridades, sino también una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de generar políticas que favorezcan el desarrollo sostenible de la agricultura local, garantizando así la vitalidad de esta actividad fundamental para la economía de la provincia y del país.
Mirá la presentación completa de Hugo Sand:

